
Queda una semana y ya se respira en el ambiente. Cámara fotográfica al cuello y mapa del trazado en mano, Jesús Hernández y su hijo circulan sobre el asfalto del Circuito Urbano el último día antes que se cierre el tráfico en la zona. Verán la carrera desde la tribuna 22, “la más barata”, explicó Jesús. No quieren imprevistos de última hora. Por ello, ayer por la mañana subrayaron con rotulador su grada, la puerta de acceso y la zona más próxima de estacionamiento para ir en su búsqueda.
Como Jesús y su hijo, multitud de familias se acercaron a las inmediaciones de la pista. Unos por curiosidad, otros por obligación. “Algunos trabajamos la semana que viene, sólo tenemos hoy para situarlo todo y vamos un poco perdidos”. Ricardo y Juanjo no tienen entrada, pero su intención es adquirir los pases el jueves. “No tenemos claro que tribuna, pero no podemos gastarnos 480 euros. Veremos el circuito con los humildes”, comentó entre risas Ricardo.
La zona principal del Circuito Urbano, en la calle del Doctor J. J. Dómine, ya está vallada y las carpas y los chiringuitos en pie. En la esquina con la avenida del Puerto, cuatro jóvenes atienden a los clientes. Abanicos, camisetas, paraguas, tapones para los oídos…El merchandising del Valencia Street Circuit ya está a la venta y el calor a escasos metros del cemento aprieta. La carpa se habilitó el sábado a las 9 horas y la venta de los artículos con la silueta del trazado y los colores emblema del evento “está siendo muy buena”, según comentó Sara Franch, una de las dependientas de la tienda. “Vienen a comprar tanto españoles como extranjeros. También hay gente que se acerca sólo para echar un vistazo”.
En la terraza de una cafetería cercana, dos mujeres lucían las pamelas de la Fórmula 1. “El calor es sofocante. Si para aliviarlo un poco promocionamos la ciudad, mejor que mejor”, comentó Rosa. Y es que, según Sara Franch, lo que más éxito está teniendo entre la gente son los sombreros de paja. “Hace mucho calor y prefieren llevarse gorras o sombreros”, apuntó.
María del Carmen Blanch, una joven residente del barrio de Algirós, sólo asistirá a las sesiones de entrenamiento porque el fin de semana trabaja. Sus padres si que presenciarán la carrera desde la tribuna 22. “Hubiera preferido que el circuito fuera más urbano, ya que el trazado discurre únicamente por la zona del Puerto”, comentó. Que el circuito está muy cerca de la costa es algo evidente. “Hemos pasado un rato en la playa de La Malvarrosa y ahora vamos a ver qué es esto del circuito. A los niños les hace ilusión”, explicó Jaime. Con la toalla en el hombro, sus dos hijos pequeños todavía llevaban crema solar en la cara.
Aunque hay opiniones para todos los gustos, la gran mayoría de la gente que paseaba por las inmediaciones del circuito compartía la misma opinión: es una buena oportunidad para que Valencia adquiera prestigio. “Somos madrileños y venimos para ver el Gran Premio. Todavía estamos esperando que Madrid, capital de España, tenga las mismas iniciativas que Valencia. Este premio es todo un acontecimiento”, comentaron Maite y Javier. Como buenos aficionados del mundo del motor, adquirieron sus entradas hace mes y medio para la zona principal. “Ya que hemos hecho más de 300 kilómetros con la Ducati, queremos ver la carrera de cerca”, explicó Javier.
Una gran oportunidad para otorgar reconocimiento a la ciudad de Valencia, pero la organización de la cita automovilística y los precios de las entradas no gustan demasiado al personal. María Vendrell, vecina de Valencia, también opina que es importante que la ciudad albergue un evento de estas características, pero lamenta que hayan enfocado el premio “hacia la gente que tiene un alto nivel adquisitivo”. “La gente de a pie se va a quedar sin ir y con la calle cortada”, comentó.
Estas visitas fueron las últimas que pudieron acercarse al circuito en vehículo antes de que los alrededores del trazado se conviertan en un búnker. Según informó ayer la sala de Tráfico de Valencia, esta tarde se cortarán de manera “definitiva” los accesos al circuito. “Las restricciones afectan todo el eje de la calle Serrería, desde la rotonda de la Alameda, donde está situado El Corte Inglés hasta los Naranjos”, explicó Tráfico. La Policía Local restringirá el paso de vehículos por las calles Marcos Sopena, paseo de Neptuno, Pavia, avenida del Mediterráneo, Mariano Sirera, Justo Villar, Serrería, Menorca, Puente Al Grao, Carrera del Riu, Camino Moreras, Puente Astilleros y Mayor.
Aunque la hora exacta de estos cortes no estaba fijada ayer, el acceso será posible durante toda la mañana, según aseguró Tráfico. “El operativo de la Policía Local está preparado para, en cuanto lo soliciten desde el circuito, se realicen los cortes de tráfico.
La sala de tráfico de Valencia explicó que se intentará minimizar las molestias que suponen estos cortes de tráfico por la celebración del Gran Premio. Los vecinos tendrán acceso a sus viviendas con normalidad y, según afirmó ayer personal de Tráfico, “se intentará abrir la circulación siempre que sea posible”. “Espero disfrutar de la carrera aunque tenga que enseñar 50 veces el DNI”, comentó Carlos, vecino de la calle J. J. Dómine.
